La escritora J.K. Rowling, famosa por la conocida saga de libros de ‘Harry Potter’, escribió y publicó una novela de género policiaco titulado ‘The Cuckoo’s Calling‘, con el pseudónimo de Robert Galbraith, con la que consiguió unas ventas discretas, unos 1.500 ejemplares, pero una muy buena recepción crítica. Al parecer, debido al torrente de críticas negativas que la autora recibió tras la publicación de su primer libro tras la exitosa serie del niño mago y "Una vacante imprevista", Rowling decidió echar mano de un pseudónimo masculino para escribir una novela y así poder ser valorada de forma imparcial. Aunque su intención, no era ciertamente un secreto: en algunas declaraciones ya había expresado su idea de acercarse a la novela negra, y también la de escribir de forma anónima, con lo que, tras la publicación de ‘The Cuckoo’s Calling‘ en la editorial habitual de la escritora, fueron algunos los que ya ofrecieron sus sospechas ante el título. J.K Rowling comento : “Esperaba mantener el secreto un poquito más de tiempo porque ser Robert Galbraith ha sido una experiencia liberadora”, ha reconocido la autora al dominical londinense anteriormente citado. Este caso de encubrimiento autorial nos recuerda a algún otro que se realizó por el mismo motivo, como el de Stephen King, cuando tomó el nombre de Richard Bachman para escribir algunas de sus novelas como ‘El fugitivo’, o ‘Maleficio’ con las que “partir de cero” ante la crítica, o su propio hijo, Joe Hill, que ocultó su verdadero nombre Joseph Hillstrom King para no ser juzgado a priori por el peso de la obra de su padre.
" El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho". Miguel de Cervantes Saavedra.
jueves, 19 de septiembre de 2013
LA LLAMADA DEL CUCO, J.K. ROWLING.
Opinión : Aceptable.
La escritora J.K. Rowling, famosa por la conocida saga de libros de ‘Harry Potter’, escribió y publicó una novela de género policiaco titulado ‘The Cuckoo’s Calling‘, con el pseudónimo de Robert Galbraith, con la que consiguió unas ventas discretas, unos 1.500 ejemplares, pero una muy buena recepción crítica. Al parecer, debido al torrente de críticas negativas que la autora recibió tras la publicación de su primer libro tras la exitosa serie del niño mago y "Una vacante imprevista", Rowling decidió echar mano de un pseudónimo masculino para escribir una novela y así poder ser valorada de forma imparcial. Aunque su intención, no era ciertamente un secreto: en algunas declaraciones ya había expresado su idea de acercarse a la novela negra, y también la de escribir de forma anónima, con lo que, tras la publicación de ‘The Cuckoo’s Calling‘ en la editorial habitual de la escritora, fueron algunos los que ya ofrecieron sus sospechas ante el título. J.K Rowling comento : “Esperaba mantener el secreto un poquito más de tiempo porque ser Robert Galbraith ha sido una experiencia liberadora”, ha reconocido la autora al dominical londinense anteriormente citado. Este caso de encubrimiento autorial nos recuerda a algún otro que se realizó por el mismo motivo, como el de Stephen King, cuando tomó el nombre de Richard Bachman para escribir algunas de sus novelas como ‘El fugitivo’, o ‘Maleficio’ con las que “partir de cero” ante la crítica, o su propio hijo, Joe Hill, que ocultó su verdadero nombre Joseph Hillstrom King para no ser juzgado a priori por el peso de la obra de su padre.
La escritora J.K. Rowling, famosa por la conocida saga de libros de ‘Harry Potter’, escribió y publicó una novela de género policiaco titulado ‘The Cuckoo’s Calling‘, con el pseudónimo de Robert Galbraith, con la que consiguió unas ventas discretas, unos 1.500 ejemplares, pero una muy buena recepción crítica. Al parecer, debido al torrente de críticas negativas que la autora recibió tras la publicación de su primer libro tras la exitosa serie del niño mago y "Una vacante imprevista", Rowling decidió echar mano de un pseudónimo masculino para escribir una novela y así poder ser valorada de forma imparcial. Aunque su intención, no era ciertamente un secreto: en algunas declaraciones ya había expresado su idea de acercarse a la novela negra, y también la de escribir de forma anónima, con lo que, tras la publicación de ‘The Cuckoo’s Calling‘ en la editorial habitual de la escritora, fueron algunos los que ya ofrecieron sus sospechas ante el título. J.K Rowling comento : “Esperaba mantener el secreto un poquito más de tiempo porque ser Robert Galbraith ha sido una experiencia liberadora”, ha reconocido la autora al dominical londinense anteriormente citado. Este caso de encubrimiento autorial nos recuerda a algún otro que se realizó por el mismo motivo, como el de Stephen King, cuando tomó el nombre de Richard Bachman para escribir algunas de sus novelas como ‘El fugitivo’, o ‘Maleficio’ con las que “partir de cero” ante la crítica, o su propio hijo, Joe Hill, que ocultó su verdadero nombre Joseph Hillstrom King para no ser juzgado a priori por el peso de la obra de su padre.
lunes, 16 de septiembre de 2013
LA ECUACIÓN DE LA VIDA, YASMINA KHADRA.
Opinión : Muy recomendable.
Sin lugar a dudas estamos delante de una novela muy actual, que se compromete con la voz silenciada de los oprimidos, que echa una mirada a la posición del otro, que busca la manera de acercarnos a un mundo que nos parece tan lejano cuando lo tenemos a tiro de piedra. Definitivamente una novela que haremos bien en leer y discutir para no dejar de escuchar ni de ver, para que podamos, quizás un poco más, acercarnos más a aquellos que sufren. La novela nos cuenta la vida de Kurt Krausmanm, médico alemán, de vida burguesa y apacible, que de repente recibe un
duro golpe: su mujer muere de cáncer, dejándole profundamente apenado.
Hans, su buen amigo, le invita a hacer un viaje en yate por África y les
secuestran cerca de la costa somalí. Entonces arranca todo, la vida y
la muerte, lo relativo y lo trascendente se dan cita a cada paso que
estos dos hombres secuestrados dan de un lado a otro del desierto en
manos de sus captores. La ecuación de la vida
nos pone en la piel de los secuestradores de occidentales en África.
Nos invita a ver las cosas desde su perspectiva sin justificaciones
porque no caben. Junto a Kurt y Hans, nuestros oídos occidentales tienen
que oír lo que estos hombres tienen que decir. Los personajes que retienen a los europeos (Bruno y Joma)
cargan un pesado fardo de rencor y de tristeza. Khadra construye unos
personajes relevantes con los que movernos en la frontera de la locura
política y las reivindicaciones de un continente abandonado que solo
parece contar con la violencia para hacerse oír. La voz que levantan es
la de un pueblo que quiere quitarse de encima tantos tópicos, los
tópicos que encarna el médico alemán Kurt Krausmanm y que en su ir y
venir con los secuestradores se van desmontando.
El autor argelino hace gala de una maestría narrativa que tiene para mí su punto más alto en un hecho que, por hermoso, parece inverosímil: Joma, el terrible Joma, es poeta. Leemos en la novela uno de esos poemas. Impresiona que la poesía y el terror se den de la mano en un personaje tan rudo como este. Pero para el doctor Krausmanm hay una oportunidad más para dejar atrás la soledad. El amor se cuela en este sórdido relato para que no perdamos la esperanza. Un camino que recorre también su conciencia en relación a la ayuda que África requiere. Es una vuelta al punto exacto en el que la conciencia y el corazón son transformados. Pero eso debe descubrirlo el lector de esta fascinante novela.
Sin lugar a dudas estamos delante de una novela muy actual, que se compromete con la voz silenciada de los oprimidos, que echa una mirada a la posición del otro, que busca la manera de acercarnos a un mundo que nos parece tan lejano cuando lo tenemos a tiro de piedra. Definitivamente una novela que haremos bien en leer y discutir para no dejar de escuchar ni de ver, para que podamos, quizás un poco más, acercarnos más a aquellos que sufren. La novela nos cuenta la vida de Kurt Krausmanm, médico alemán, de vida burguesa y apacible, que de repente recibe un
duro golpe: su mujer muere de cáncer, dejándole profundamente apenado.
Hans, su buen amigo, le invita a hacer un viaje en yate por África y les
secuestran cerca de la costa somalí. Entonces arranca todo, la vida y
la muerte, lo relativo y lo trascendente se dan cita a cada paso que
estos dos hombres secuestrados dan de un lado a otro del desierto en
manos de sus captores. La ecuación de la vida
nos pone en la piel de los secuestradores de occidentales en África.
Nos invita a ver las cosas desde su perspectiva sin justificaciones
porque no caben. Junto a Kurt y Hans, nuestros oídos occidentales tienen
que oír lo que estos hombres tienen que decir. Los personajes que retienen a los europeos (Bruno y Joma)
cargan un pesado fardo de rencor y de tristeza. Khadra construye unos
personajes relevantes con los que movernos en la frontera de la locura
política y las reivindicaciones de un continente abandonado que solo
parece contar con la violencia para hacerse oír. La voz que levantan es
la de un pueblo que quiere quitarse de encima tantos tópicos, los
tópicos que encarna el médico alemán Kurt Krausmanm y que en su ir y
venir con los secuestradores se van desmontando.El autor argelino hace gala de una maestría narrativa que tiene para mí su punto más alto en un hecho que, por hermoso, parece inverosímil: Joma, el terrible Joma, es poeta. Leemos en la novela uno de esos poemas. Impresiona que la poesía y el terror se den de la mano en un personaje tan rudo como este. Pero para el doctor Krausmanm hay una oportunidad más para dejar atrás la soledad. El amor se cuela en este sórdido relato para que no perdamos la esperanza. Un camino que recorre también su conciencia en relación a la ayuda que África requiere. Es una vuelta al punto exacto en el que la conciencia y el corazón son transformados. Pero eso debe descubrirlo el lector de esta fascinante novela.
jueves, 12 de septiembre de 2013
GUERRILEROS, V.S. NAIPAUL.
Opinión : Recomendable.
Guerrilleros no es una historia de violencia y agresividad,
como podría parecer a priori. O por lo menos esa violencia no representa
el centro de gravedad de esta novela. Es la historia de Jane, a la que
la curiosidad acerca al peligro como acercamos nuestro dedo a la llama
de una vela. Una novela que se va cargando de matices sexuales conforme
avanza, que elude recrearse en la crueldad de los conflictos bélicos,
elude alimentar el morbo con la descripción de la crueldad y opta por un
contenido tono lírico, por una especie de suspense sumamente efectivo.
Ahí Naipaul se muestra como un escritor muy solvente, especialmente en
las descripciones de los paisajes en que los personajes se mueven. Vemos
los bosques y vemos los caminos, pasamos por las carreteras que
atraviesan zonas deterioradas, esas donde la mano colonizadora ya ha
arruinado todo, y comprendemos que la distancia social y la
distancia física, la que separa las villas ostentosas de mandatarios de
las precarias viviendas de los súbditos, parece corta pero es extrema, cruelmente extrema. Jane parece empeñada en ignorar esa distancia, parece entregarse a un
juego no siempre claro, no siempre explícito. Jimmy, el líder
guerrillero, y Roche, el hombre poderoso al cual está unida. Es un
triángulo que, en honor a la verdad, no llega a esclarecerse del todo.
Si hay que hacer una critica a la novela seria en la transparencia de la trama. Sabemos que la tensión es total, tanto en las relaciones privadas de los personajes como en las situaciones de su entorno geográfico. Pero no estamos ante una denuncia directa. Estamos ante una novela de personajes donde sus relaciones no alcanzan un desenlace diáfano. Lo cual puede poner a prueba la paciencia de cierto perfil de lector. Y, aunque se trata de una lectura recomendable, hay que hacer este consideraciÓn.
Guerrilleros no es una historia de violencia y agresividad,
como podría parecer a priori. O por lo menos esa violencia no representa
el centro de gravedad de esta novela. Es la historia de Jane, a la que
la curiosidad acerca al peligro como acercamos nuestro dedo a la llama
de una vela. Una novela que se va cargando de matices sexuales conforme
avanza, que elude recrearse en la crueldad de los conflictos bélicos,
elude alimentar el morbo con la descripción de la crueldad y opta por un
contenido tono lírico, por una especie de suspense sumamente efectivo.
Ahí Naipaul se muestra como un escritor muy solvente, especialmente en
las descripciones de los paisajes en que los personajes se mueven. Vemos
los bosques y vemos los caminos, pasamos por las carreteras que
atraviesan zonas deterioradas, esas donde la mano colonizadora ya ha
arruinado todo, y comprendemos que la distancia social y la
distancia física, la que separa las villas ostentosas de mandatarios de
las precarias viviendas de los súbditos, parece corta pero es extrema, cruelmente extrema. Jane parece empeñada en ignorar esa distancia, parece entregarse a un
juego no siempre claro, no siempre explícito. Jimmy, el líder
guerrillero, y Roche, el hombre poderoso al cual está unida. Es un
triángulo que, en honor a la verdad, no llega a esclarecerse del todo.
Si hay que hacer una critica a la novela seria en la transparencia de la trama. Sabemos que la tensión es total, tanto en las relaciones privadas de los personajes como en las situaciones de su entorno geográfico. Pero no estamos ante una denuncia directa. Estamos ante una novela de personajes donde sus relaciones no alcanzan un desenlace diáfano. Lo cual puede poner a prueba la paciencia de cierto perfil de lector. Y, aunque se trata de una lectura recomendable, hay que hacer este consideraciÓn.
martes, 10 de septiembre de 2013
DISPARA, YO YA ESTOY MUERTO, JULIA NAVARRO.
Opinión : Recomendable.
Dispara, yo ya estoy muerto de Julia Navarro es una obra brillante en cada pequeño aspecto que la compone. Luchar es algo que todo ser humano, desde el comienzo de lo que llamamos tiempo, alguna vez hizo. Pero no todas las personas pudieron sobreponerse a los peligros que amenazaron su existencia en la búsqueda de ese estado ideal de cosas, de ese momento tan esperado por todos, de eso llamado sueños. En esta historia encontraremos a dos familias y las acompañaremos en esa interminable odisea que se generará desde el punto de partida hasta su meta. La narración de este acontecimiento será magistralmente narrado por una voz que disimulará, en algunos aspectos, la crónica de manera perfecta. La condición humana es aquí retratada en sus mejores momentos, pero también en sus más bajas instancias. El futuro de toda una nación está aquí en juego, pero ¿puede eso anteponerse al sueño que una dinastía entera busca hace siglos? Muchas veces los destinos de las personas se deciden juntamente a otros destinos en escala mucho más impresionantes. Dispara, yo ya estoy muerto es también una narración donde la historia de algunos personajes entran en coalición con momentos claves de la historia. El viaje promete ser largo el lector recorrerá lugares tan distantes como Varsovia y Jerusalén, San Petersburgo y París.
Julia Navarro logra magistralmente dotar a toda la crónica de una niebla de misterio y acción simultánea. Dos historias, dos puntos de vista, dos familias con dos relatos completamente antagónicos pero sobre el mismo hecho, que darán su parte en esta hermosa y aleccionadora historia. Tal vez, después de todo no interese cuál es el punto de vista, mientras el amor continúe haciendo lo que mejor sabe: unir personas, unir destinos y ofrecer felicidad. Julia Navarro es una periodista con más de treinta años de trayectoria y posee una gran cantidad de ensayos críticos desde esta perspectiva. Sin duda alguna, la autora espera sorprender una vez más a todos sus fanáticos con una novela que apuesta un poco más que las anteriores y va más allá de lo que muchos, seguramente, alguna vez imaginaron.
Julia Navarro logra magistralmente dotar a toda la crónica de una niebla de misterio y acción simultánea. Dos historias, dos puntos de vista, dos familias con dos relatos completamente antagónicos pero sobre el mismo hecho, que darán su parte en esta hermosa y aleccionadora historia. Tal vez, después de todo no interese cuál es el punto de vista, mientras el amor continúe haciendo lo que mejor sabe: unir personas, unir destinos y ofrecer felicidad. Julia Navarro es una periodista con más de treinta años de trayectoria y posee una gran cantidad de ensayos críticos desde esta perspectiva. Sin duda alguna, la autora espera sorprender una vez más a todos sus fanáticos con una novela que apuesta un poco más que las anteriores y va más allá de lo que muchos, seguramente, alguna vez imaginaron.
miércoles, 4 de septiembre de 2013
PALMERAS EN LA NIEVE, LUZ GABÁS.
Opinión : Aceptable.
Este libro está escrito desde el cariño que a Luz Gabás le despierta todo lo relacionado con Guinea. Su padre y su abuelo fueron finqueros en la colonia y ella creció con los relatos de quienes nunca olvidaron aquel territorio que les había marcado de manera indeleble. A pesar de que uno de sus objetivos es que estos relatos no se perdieran, ella ha tratado de dar voz a los guineanos, para que podamos tener una visión global de lo que supuso el paso de España por aquellos territorios, tan lejanos, pero tan próximos para nosotros, en los que la huella española sigue presente y con cuyos habitantes no siempre fuimos lo que ellos esperaban a pesar de que, en la última época, Rio Muni y Fernando Poo ostentaran la categoría de provincias españolas. Palmeras en la nieve es una historia de amor prohibido, intensa, dramática, con pizcas de erotismo y un desenlace con un toque de intriga. Una relación entre una guineana de la etnia bubi llamada Bisila y un español que trabaja en una plantación en la Isla de Fernando Poo, llamado Killian. Tras esa fachada de romance imposible, a ratos rocambolesco, nos encontramos con el trasfondo de la presencia española en Guinea Ecuatorial, centrada principalmente en Fernando Poo. La autora, Luz Gabás, trata de acercarnos a las vivencias de aquellos españoles que en las lejanas décadas de los 40 y 50 del pasado siglo, después de recorrer 6.000 kilómetros y soportar un viaje de tres semanas, llegaban a un lugar recóndito en pleno trópico en busca, sobre todo, de mejorar su situación económica para enfrentarse a un duro trabajo en las plantaciones de cacao, como esta de Sampaka donde se desarrolla la acción de la novela. Lugares donde se enfrentaban a una serie de contradicciones con respecto a la vida que dejaban atrás, desde la libertad de relaciones en unos años en los que en España el adulterio era delito, hasta la perplejidad que suponía para ellos, procedentes en su mayoría de zonas rurales, con pueblos embarrados, la contemplación de una ciudad como Santa Isabel con calles asfaltadas, alcantarillado, agua corriente, teléfono y luz en casas y calles. En resumen una novela con una lectura interesante.
lunes, 29 de julio de 2013
SANTUARIO, WILLIAM FAULKNER.
Opinión : Muy recomendable.
Este libro narra una historia que es dura, cruel. Nada de abrir una corriente empática con los personajes más deleznables, como Capote, no hay un solo segundo de descanso. El mundo, sobre todo el de Faulkner, es un lugar con algunos rincones muy poco aconsejables y Santuario es la crónica de un garbeo por unos cuantos de ellos. Más de uno perderá la paciencia ante la errática
narración inicial, con elipsis que son cráteres y silencios que son
largas noches a la intemperie. Adivinamos una casa al final de un
camino, vemos gente entrar y salir, errar por ella. Vemos hombres
y mujeres,a Popeye, a Temple Drake, senderos en medio de la nada; y
mucha oscuridad, física y psicológica. El prostíbulo de Memphis. Un
coche volcado junto a un árbol, alcohol, una joven de buena familia,
gentuza de la que justifica el término. Vaya si Faulkner (que dicen,
renegaba de esta novela pues la había escrito por dinero) se esmera en
esbozarlo todo a base de brochazos de prosa densa y de escasa concesión
hacia el lector. Y no solo es que haya que estar atento: es que Faulkner ha dispersado
cualquier cosa parecida a una estructura lineal en varias millas a la
redonda. Sobre todo al principio más de uno puede sentirse huérfano ante
la sucesión de situaciones aparentemente inconexas y poco coherentes.
Pero es que lentamente sale el sol: un sol resplandeciente que empieza a
otorgarle sentido a tanto preliminar. Los arañazos pasan a ser heridas y
el dolor deja de ser una punzada para ser la duradera sensación de un
golpe bien propinado. O varios: hígado, riñones, sí, las partes nobles.
Faulkner enfila la segunda mitad del libro con mucha mayor claridad, no
diáfana, no, pero sí progresiva, con la convicción solo posible en los
grandes de verdad. viernes, 12 de julio de 2013
VIDAS HIPOTECADAS, ADA COLAU Y ADRIÁ ALEMANY.
Opinion : Aceptable.
En este libro se intercala el análisis que podríamos llamar macro, de la
situación de la vivienda, del mercado inmobiliario, de los marcos,
jurídicos, económicos y financieros, con la referencia constante a casos
individuales. Todo ello, desde una manipulación constante de los datos y
de las fuentes, con constantes autoreferencias y medias
verdades-mentiras absolutas (número de ejecuciones hipotecarias,
suicidios, la supuesta liberalización del suelo que nunca existió, la
negación de valor del suelo urbanizable, la valoración de los activos
adjudicados, etc…) y opiniones que no dejan de ser los procedentes del
múltiple movimiento del que la PAH es punta de lanza. Es dificil, en tantas páginas y compartiendo un espacio generacional con los autores no encontrar puntos de acuerdo: la acusación contra la clase política por haber descubierto lo
inmobiliario como piedra filosofal, etc. Pero enseguida los caminos se
bifurcan, rápidamente se olvidan de cómo el poder político se halla en
la génesis de todo este desastre, para pedir más de lo mismo como
solución, más poder político, más intervención, más regulación, menos
libertad. Seamos claros, tras la lectura de este libro uno confirma sus tesis iniciales con respecto a la PAH. Tras afirmaciones tan peregrinas como que cualquier
alumno de primero de Economía sabe que la función del Estado es
intentar corregir los errores del mercado para se aproxime al máximo a
la competencia perfecta, la cosa va mucho más allá. Si en un
principio apuestan por una interpretación maximalista de los límites al
derecho de propiedad que nuestra Constitución "quedabien" determinó, según va avanzando la lectura uno percibe como realmente la PAH no deja de ser el mascarón de proa de algo muy viejo.
En este libro se intercala el análisis que podríamos llamar macro, de la
situación de la vivienda, del mercado inmobiliario, de los marcos,
jurídicos, económicos y financieros, con la referencia constante a casos
individuales. Todo ello, desde una manipulación constante de los datos y
de las fuentes, con constantes autoreferencias y medias
verdades-mentiras absolutas (número de ejecuciones hipotecarias,
suicidios, la supuesta liberalización del suelo que nunca existió, la
negación de valor del suelo urbanizable, la valoración de los activos
adjudicados, etc…) y opiniones que no dejan de ser los procedentes del
múltiple movimiento del que la PAH es punta de lanza. Es dificil, en tantas páginas y compartiendo un espacio generacional con los autores no encontrar puntos de acuerdo: la acusación contra la clase política por haber descubierto lo
inmobiliario como piedra filosofal, etc. Pero enseguida los caminos se
bifurcan, rápidamente se olvidan de cómo el poder político se halla en
la génesis de todo este desastre, para pedir más de lo mismo como
solución, más poder político, más intervención, más regulación, menos
libertad. Seamos claros, tras la lectura de este libro uno confirma sus tesis iniciales con respecto a la PAH. Tras afirmaciones tan peregrinas como que cualquier
alumno de primero de Economía sabe que la función del Estado es
intentar corregir los errores del mercado para se aproxime al máximo a
la competencia perfecta, la cosa va mucho más allá. Si en un
principio apuestan por una interpretación maximalista de los límites al
derecho de propiedad que nuestra Constitución "quedabien" determinó, según va avanzando la lectura uno percibe como realmente la PAH no deja de ser el mascarón de proa de algo muy viejo.PAH no es más que un primer paso en la carrera activista de Colau y Alemany, como ellos mismos han reconocido. Han identificado una ola buena, y diciendo a los afectados y a la gente en general lo que quieren escuchar esperan cabalgarla hasta otra más nueva y potente. Despues de todo han conseguido que un país entero se cuestione el derecho de propiedad, por lo que no parece que sea tan difícil alcanzar otras metas.
Se trata de utilizar la desgracia de la gente, para movilizarlos, para usarlos como tropa de choque de algo más amplio de lo que es el movimiento antidesahucios, la construcción de una suerte de estructura paralela a la del propio Estado, con una legitimidad que no nace en las urnas, y donde se elogian ejemplos como el de Argentina y el peronismo de los Kirchner. La
Suscribirse a:
Entradas (Atom)